(Steve McQueen, 2011)
Una posible
tipología fílmica (aplicable a cualquier disciplina artística) que atendiera la
relación entre el Hombre y el Tiempo podría ser la siguiente: un primer tipo de
películas, anti-naturalistas, representarían una realidad simbólica y evasiva
para captar la esencia universal y atemporal de la especie humana; y un segundo tipo,
realistas/naturalistas, apostarían por captar una etapa concreta de la Historia
humana, un comportamiento particular del individuo enmarcado en un tiempo
concreto de la Historia.
Shame pertenece a
esta segunda tipología de películas, es decir, a aquellas interesadas en captar
el espíritu de una época, el Zeitgeist de una sociedad, a través del caso
particular de su protagonista, Brandon, un personaje magníficamente retratado
por la maestría visual de su director, Steve McQueen, un polifacético artista
inglés (escultor, fotógrafo y cineasta) que debutó con Hunger, su anterior película. Ésta comparte con Shame su voluntad por reflejar la
relación del hombre con su cuerpo: si en la primera el hombre lograba su libertad
mediante una huelga de hambre, en la segunda la pierde a causa de su adicción
al sexo. En ambas, McQueen ha contado con Michael Fassbender como protagonista.
Valoración: 5/5. Laberinto imprescindible
Ideal para: cualquier ser humano interesado en su propia condición